Alguien a quien yo quería mucho me dijo un día, al despedirse de mí, que saldría adelante de todo, porque tenía mi cine, mi literatura... mis "cosas". Se equivocaba. Ni los cines ni los libros te abrazan por las noches.
Ayer sufrí, viví, experimenté una velada de emociones contrapuestas. Después de una cena-reencuentro en la que podría haber sonado "Hoy la vi", la magnifica canción póstuma de Enrique Urquijo (hoy la vi, la nostalgía y la tristeza suelen coincidir...), tuve la fortuna de hallar refugio en la cerveza y los amigos... y, paradojicamente, en el cine y la literatura. Tras la segunda Coronita, David abrió su cazadora y extrajo de su interior un fajo de papeles cuidadosamente doblados que contenían, en realidad, una extensa entrevista de Pat McGilligan a Richard Matheson realizada en 1993 para la colección Backstory.
Un día hablaré largo tendido de Matheson y de su influencia en mi vida. Ahora, solo unas líneas de situación para decir que es uno de los escritores y guionistas de cine fantástico y de terror (Duel: el diablo sobre ruedas) más originales, clásicos (y no, no es una contradicción), honestos y enérgicos que uno puede echarse a la cara, amen del autor de, posiblemente, la mejor novela de vampiros jamás escrita: I am legend.
La entrevista no tiene desperdicio, y entre filias y fóbias deja entrever una mente clara y directa, un auténtico profesional de un arte que cada vez parece más denostado, el de contar historias sin más, sin trampa ni cartón.
-Muchas de sus típicas ideas para películas se prestan muy bien a una sinopsis "en miniatura".
Siempre dicen que tendrías que poder contar cualquier buena historia en dos o tres líneas; o incluso, en una sola frase. Mi trabajo no podía clasificarse así del todo (...) Pero probablemente pueda reducir cualquier película o historia que me den a dos o tres líneas. Y espero que mis películas entren dentro de esta categoría.
-¿Su inspiración empieza normalmente por la idea para la historia?
Sí. Con los años soy capaz de entrar cada vez más en los personajes, pero nunca me he metido en historias basadas en los personajes. Me he metido en historias basadas en una idea. Luego introduzco personajes que espero que resulten creíbles y realistas en la vida real y que quizás puedan conmover. Pero soy un narrador. La historia es lo que importa. Pueden ponerlo en mi lápida: narrador.
(...)
La mayoría de mis ideas proceden de las películas. Cuando vivía en Brooklyn, fui a ver una película de Drácula y se me ocurrió la siguiente idea: si un vampiro da miedo, ¿qué pasaría si el mundo entero estuviera lleno de vampiros? De ahí salió I am legend.
Con dos cojones.
No dejeis de leer a Matheson. Asomaos a A stir of echoes, a Hell House, a Bad Time returns... a tantas y tantas historias terroríficas, conmovedoras, estimulantes...
Anoche cuando me acosté llovía como en una novela gótica, como en una escena de despedida filmada por Alvy Singer después de que Annie Hall lo abandonara. Me acosté y nadie me abrazó. Tampoco Richard Matheson. Pero hubiera sido peor sin él, sin duda.
Escribe un comentario