DOS COMO DOS SOLES
Bueno, pues ya está; ya se han hecho públicas las nominaciones al tío Oscar de 2006. Me alegro muchísimo por El laberinto del Fauno, de la que ya hablé maravillas en su momento, sobre todo por Guillermo del Toro, uno de los creadores de fantástico más interesantes en mucho tiempo, y por esa nominación al Guión Original. Bravo, bravo, bravo. Y no quiero hacer leña del árbol caído, que ya se sabe es lo más fácil del mundo, pero... ¿Y qué ha pasado con Volver? Bien mirado, nada. Y no lo digo con malicia. Almodóvar ya consiguió en su momento la inmensa proeza de que lo nominaran a Mejor Director por Hable con ella -junto a mitos como Scorsese, ahí es nada- y le dieran el de Mejor Guión Original. Así que... vale, este año nada, pero ya se puede dar con un canto el dientes el manchego, porque considerando que es, posiblemente, el director más sobrevalorado de la historia del cine español -y ojo, sobrevalorado no significa malo, aunque truños, tenerlos, los tiene como todos-, lo que ha conseguido ya es bastante. Por un año que se quede de vacío -en lo que a Oscars y Globos de oro se refiere; por lo demás sigue arrasando- no se va a coger una depresión el chico.
Lo mismo puede decirse de Penélope Cruz, actriz mediocre con cierta gracia a la que todo le ha venido de cara desde que se liara con Nacho Cano y presentara La quinta marcha en Telecinco. ¿La recordais con hombreras y permanente de los ochenta? Y no lo entiendo, de verdad: el 90 % de sus actuaciones son horribles -bien mirado, sólo se salvan La niña de tus ojos, No te muevas y esta Volver; tres, insisto, entre una filmografía de decenas de títulos-, su dicción es como para mandarla al garrote vil, y físicamente... está bien, pero en una terna de tías buenas oficiales -quiero decir, con Scarlett Johansson, Charlize Theron y gente así- no tendría nada que hacer. Es decir, que no entiendo nada de su éxito, y en realidad tampoco sé si quiero entenderlo.
A los medios, en cambio, les chifla, y por esta razón los telediarios de hoy han dado la noticia de las nominaciones como si Pe fuera la unica actriz del mundo. Que sí, que ha hecho historia, pero un poco de perspectiva, señores. Porque, si de lo que se trata es de hacer historia... ¿Qué pasa con Binta y la gran idea, y Éramos pocos, los cortos de Javier Fesser y Borja Cobeaga nominados a Mejor Cortometraje este año? ¿Eso no es hacer historia? ¿O es que como ni Fesser ni Cobeaga se tiran a Tom Cruise, merecen menos crédito? Sí, han leído bien: dos, dos cortometrajes españoles como dos soles en los Oscars. Si alguno se ha sentido mínimamente impresionado por ello, me alegro, porque los telediarios, desde luego, los han ninguneado como a cucarachas... bueno, no, perdón, Antena 3 les ha dedicado tres segundos de pasada al final de la pieza...
Vaya por delante que los dos trabajos nominados no son santo de mi devoción: el de Fesser me parece muy bien realizado -como es habitual en él, por otro lado- pero muy maniqueo; el de Cobeaga es sencillamente un chiste, una anécdota digna de un sketch de Aquí no hay quien viva... vamos, que no me gusta ninguno, pero me da lo mismo: ¡Son dos cortos españoles en la misma edición de los Oscars! ¿Alguien tiene la más remota idea de lo complicado que es para los cortos extranjeros llegar a la alfombra roja? Como para llegar dos del mismo país en el mismo año. Si eso no es hacer Historia, que baje la Ministra de Cultura y lo vea. Por lo que he visto, y en lo que se refiere solo a los "grandes", solo elmundo.es se ha hecho eco de la masiva presencia de españoles en esta gala -destacando a los cortos en la entradilla-; mientras que elpais.com ha incluido un enlace para poder ver el corto de Cobeaga. Los demás, insisto, ni mu.
No sé a vosotros; a mí, desde luego, me da qué pensar...

Loren dijo
Ya era hora coño. Menos mal que has actualizado. El próximo corto nominado al tío Oscar el vuestro.
Un fuerte abrazo con olor a ministerio.
24 Enero 2007 | 03:08 PM