Vaya por delante que la peli de Fresnadillo me ha gustado mucho más que la 'original' (permítanme que me carcajé) de Danny Boyle. Pero es que superar aquella fantasmada hiperbólica, hiperdigital e hipertodo tampoco era dificil. Algo nefasto sucede cuando un director mira por encima del hombro el material que se trae entre manos, y eso mismo le sucedía a Boyle-chico listo con 28 días después. Estaba claro que ni le gusta el cine de terror en general, ni el de zombies en particular.
Y se nota. El resultado no podía ser otro: tras el inquietante prólogo con Londres vacío, directamente plagiado -sí, PLA-GI-A-DO- de El día de los trífidos, la estupenda novela de John Wydman, el bueno de Daniel debió de creer que lo de los zombies era demasiado serie B, que el género por el género era para fracasados tipo Carpenter o Dante, y que aquí estaba él, gafaspasta donde los haya, para hacer su obra magna: LA - PELI - DE - ZOMBIES - DEFINITIVA. Es decir: para hacer algo muy, pero que muy intelectual, sin saber que el mismo personaje del zombie ya lleva implícito toda una carga simbólica en sí mismo y que no hace falta subrayarla.
Danny Boyle miró por encima del hombro a George A. Romero y a Lucio Fulci, y no contento con eso los plagió. Pero es que, además, se olvidó de lo más importante: el equilibrio entre mensaje y entretenimiento. Por lo visto, muchos tragaron, y gracias a los diálogos seudo-new age acerca de lo malo que es el ser humano, no se sintieron culpables por ir a ver "una de miedo". Vamos, que como la peli parecía que la había hecho un listo, la mayoría de los espectadores también se sintieron listos (algo parecido a los fans de Kusturika y tal)
Lo de Fresnadillo es otra cosa.
a)Juan Carlos Fresnadillo no va de autor.
b)Juan Carlos Fresnadillo rueda y planifica infinitamente mejor que Danny Boyle. Y, por supuesto, tiene un sentido visual que ya le gustaría al pijo inglés.
Por eso, 28 semanas después es mucho más furiosa y entretenida que su predecesora. Hay tensión, hay gore bien dosificado, y hay un par de escenas realmente bien planteadas (la del metro y la escabechina con los francotiradores). Vale, no hay personalidad, le falta el temple de los grandes en casi todos los momentos donde la cosa pedía a gritos un poco de clacisísmocon la cámara, y en general le sobra todo el rollo videoclipero heredado de Boyle.
Pero es una más que correcta película. Entre otras cosas, porque Fresnadillo, aún sin gustarle el cine de zombies, no mira el material ni el género por encima del hombro. El mensaje está ahí, en el guión, en el mismo concepto de zombie. Y es muy poderoso por sí mismo. Consciente de sus límites y de porqué le han contratado, Fresnadillo hace lo que mejor sabe: dirigir, y punto. Y deja las masturbaciones mentales para Boyle, Kusturika y los estudiantes de Dirección de las escuelas de cine.
pues yo tenía ganas de verla...
¿no ibamos a quedar para ir a un coffee shop? tengo grandes noticias q no pueden esperar a ser contadas y a partir del proximo martes sera dificil encontrar tiempo para contartelas!
q tal si volvemos a lo del dia de las parejitas para quedar? q haces el domingo?
un saludo!!